Fundamentación


Ana María Bovo nos regala esta frase al hablar del vínculo que tiene con los espectadores: “Yo me bebo el silencio y ellos se beben mis palabras”. Y también nos dice que la única manera de que un actor pueda ser un buen narrador, es olvidándose completamente de sí mismo en escena para sólo dar lugar a la historia que se debe contar. Me permito, humildemente, completar diciendo que todo narrador es buen actor cuando “sale sinceramente de sí mismo” para donarse al ser imaginario que es el personaje ficcional.

Puede darse un salto de calidad al vincular en un mismo espectáculo la narración oral y el teatro. Desde esta inquietud nació Alelí. Y considero urgente, necesaria, la presencia de Alelí, porque Alelí está para ayudarnos (y me incluyo intencionalmente) a reencontrar un mundo muy primitivo... la paradoja del silencio misterioso de las palabras.


Gabriela Tognetti

Lic. en Actuación, IUNA